Reencuentro: los años perdidos

Desde hace más de una década, 17 padres despidieron a sus hijos quienes decidieron cruzar la frontera rumbo a Estados Unidos; desde entonces dejaron de vivir de cerca todo tipo de experiencias. Hace unos días pudieron volver abrazarlos.

De los 17 que viajaron en aquel autobús con rumbo a Dallas, Texas (Estados Unidos), ninguno había vuelto a ver a sus hijos desde que cruzaron la frontera de ese país, por lo menos desde hacía diez años. Aunque algunos tenían casi veinte.

La esperanza de volver a verlos estaba en la llegada de un milagro, y de manera más real en la buena voluntad del gobierno estadounidense para aprobar una Reforma Migratoria, que cada vez se ve más lejana.

Los 34 adultos mayores de 60 años que viajaron el viernes 10 de junio desde Celaya hasta Dallas, Texas, son los primeros que forman parte del programa piloto Mineros de Plata del Instituto Estatal de Atención al Migrante Guanajuatense y sus Familias, que tiene como finalidad apoyar a padres de la tercera edad, con hijos viviendo en Estados Unidos y a los que tienen más de diez años sin verlos.

Las autoridades ayudaron con el trámite de pasaportes, la visa con la embajada americana y el pago de transporte en camión, ida y vuelta, para que estos padres se reencontraran con sus hijos y nietos, a los que muchos solo conocían por fotografías.

Los beneficiados radican en diversos municipios del estado como Ocampo, Uriangato y Celaya por citar algunos.

Durante 30 días, los abuelos permanecerán en ese país para convivir con sus familias.

Las autoridades guanajuatenses comentaron que están preparando otro grupo que se reencontrará con sus hijos, ahora en California, antes de que concluya el año. En 2017 se implementará el programa de manera permanente.