Les da un comedor digno

De Tania Pérez

Karina Contreras estudió una maestría en Harvard y decidió hacer un comedor para la escuela de la comunidad donde nacieron sus padres

La distancia no es impedimento para ayudar. La arquitecta Karina Contreras Aguilar, hija de padres migrantes, diseñó un comedor para una escuela primaria pública en Salvatierra que ya es una realidad.

Pese a que ella nació en California, sus padres, originarios de la comunidad San Miguel Emenguaro, en Salvatierra, le inculcaron un fuerte arraigo con México, en especial con Guanajuato.

De niña visitó muchas veces el pueblo de sus padres, pero nunca cruzó la puerta de la única escuela primaria de la comunidad hasta después de haber obtenido una maestría en Paisajismo en Harvard, así que su intención en 2017 ya no era pasar horas en las aulas de clase, sino llevar a cabo un proyecto de mejora a las instalaciones de escuela Ignacio Ramírez.

Desde el lado norte de la frontera, con ayuda de aplicaciones como Google Earth, Karina diseñó varias versiones de un comedor para que los 216 niños que asisten a la primaria puedan utilizar durante sus horas libres.

Después de una votación entre las personas que conforman el Club Ojai California y que conocen de primera mano las necesidades de la población, la opción elegida es una construcción de 10 por 22 metros con cimiento especial, pilares, bancas y mesas, al aire libre, pero con techumbre que podrá ser utilizado no sólo para comer sino también para actividades extraescolares y reuniones de padres de familia.

Para hacerlo realidad, Karina Contreras, con apoyo de la Federación de Clubes Guanajuatenses, le presentaron el proyecto al secretario de Desarrollo Social y Humano, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, quien no sólo solicitó los permisos al Instituto de Infraestructura Física Educativa de Guanajuato (Inifeg) para realizar el comedor en Salvatierra, también lo financió.

Así, después de más de 5 años que la escuela primaria de San Miguel Emenguaro no tenía remodelaciones o adecuaciones importantes, con un millón 164 mil pesos los alumnos actuales y los futuros podrán disfrutar de un comedor digno dentro del plantel.

Aunque este comedor, será inaugurado los primeros días de marzo, no será el último cambio que se realice a esta institución educativa, pues Karina Contreras desea continuar con los detalles que dejó plasmados en sus planos.

“Acabé haciendo más de un comedor, sino ya una propuesta para todo el plantel que incluí jardines, jardineras, árboles y bancas, porque como arquitecta siempre estoy buscando crear espacios que se puedan disfrutar”.

Además, con la ayuda de la Federación de Clubes Guanajuatenses, la colaboración de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano y el Inifeg, se buscará satisfacer próximamente otras necesidades como internet o mejoras en las aulas que datan de 1965.