Paisanos les traen calor

De Gamaliel Reyes

El Club de Migrantes Ojos de Agua entregó calentadores de agua en esta comunidad del municipio de Huanímaro

En Cerrito de Alto Nuevo, el frío llega a ser demasiado y los recursos para combatirlo suelen ser pocos. Así lo refleja el murmullo de sus habitantes que comienzan a llegar de entre el verde campo. Dicen que los del Club de Migrantes, Ojos de Agua, les van a entregar calentadores de agua que funcionan con el sol. La última vez, les llevaron cobijas.

Esa comunidad forma parte del municipio de Huanímaro, al suroeste de Guanajuato, del que los últimos datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), arrojan un total de 20 mil 117 habitantes, de los que 12 mil 649 viven en pobreza. De ellos 4 mil 155 no cuentan con servicios básicos.

Ahí, en la plancha de cemento que funge como punto de reunión ante la falta de una plaza con quiosco, bancas y jardineras, ya están reunidas unas 30 personas cuyos rostros no reflejan los indicadores de pobreza, sino la esperanza de volver a recibir el apoyo del club de migrantes con más tiempo de vida en la localidad, presidido por Armando Solís.

El calor del mediodía se difumina y pasa desapercibido ante la imponente vegetación que ha dejado el temporal de lluvias. Es el mismo calor que desearían en la intimidad de sus hogares cada vez que llega el invierno. Son los mismos rayos que están por cambiarles la manera de vivir.

La mayoría de los ya congregados tienen estufa, pero no siempre un tanque de gas lleno; ese es un lujo que cuesta al menos 490 pesos. Hay quienes duran meses optando por una de dos: o salen a buscar leña o se dan un baño de agua helada. Pero eso está por terminar. De una camioneta tipo americana, color verde, desciende Armando.

Él no es de ahí, pero los habitantes de la comunidad lo reciben cual compadre recién llegado “del Norte”, donde ha vivido más de 30 años, 10 de ellos ha sido presidente del club de migrantes, en donde hacen de todo para recaudar fondos a favor de sus paisanos huanimarenses: desde una rifa entre amigos hasta excursiones a Las Vegas. Todo allá, del otro lado del Río Bravo.

Todos atentos. Junto con el paisano que viene de visita, llegaron funcionarios municipales y personal de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano. Ellos explican a los próximos beneficiarios la mecánica para hacer realidad lo que hasta ese momento sigue pareciendo una promesa: mientras los migrantes aportan el 25 por ciento que equivale a poco más 400 mil pesos, al estado le corresponde el resto. En total son 5 millones 740 mil pesos para 759 calentadores.

Pero no es la primera vez que hacen realidad el apoyo con ese tipo de tecnología sustentable, anteriormente ya habían beneficiado a mil 500 familias, con esta gira de entrega, suman más de 2 mil. La meta antes de que termine la administración del Alcalde, Óscar Chacón Vargas, es de 3 mil 500 ejemplares.

Cerrito Alto Nuevo es el tercero de 12 puntos que habrán de ser visitados por el Club Ojos de Agua en tres días; es necesario volver a cruzar la frontera para seguir trabajando y generando recursos para apoyar a sus paisanos huanimarenses. Armando y su equipo deben aprovechar el fin de semana, antes de regresar a Estados Unidos de América.

“Yo tengo uno parecido en mi casa y el agua sí sale bien caliente. Dicen que tanto como para pelar una gallina. Yo no he pelado una, pero de verdad que ya no van a batallar y sin tener que pagar el gas o salir a buscar leña. Estos calentadores son una opción sustentable para darles una mejor calidad de vida”, bromea al tiempo que destaca las cualidades de los apoyos a entregar.

Pero antes de trasladarse a Monte Blanco, donde ya lo espera otro grupo de habitantes encabezados por su delegado, promete volver y seguir trabajando para beneficio de todos los habitantes del municipio donde se ubica Ojos de Agua, la comunidad de donde sí es oriundo. Así lo hizo en El Durazno y Cerrito de Aguirre, las primeras paradas de una jornada de tres días.