Un paisano académico en EU

De Guanajuato Somos

Martín Guevara Urbina salió de Guanajuato, legalizó su situación y estudió; ahora lucha por un trato justo para los latinos

A los 5 años de edad, Martín Guevara Urbina dejó las tierras guanajuatenses para convertirse en un niño que creció lejos de su tierra y costumbres. Junto con su familia se fueron de aquí en búsqueda de ese añorado “sueño americano”.

Nació en San Miguel de Allende y alcanzó a conocer algunas de las ricas tradiciones de su pueblo, las mismas que dejó porque había que buscar otra forma de vida, una que en México no encontraron.

Así fue como en los años 70 salió junto con sus tres hermanos adolescentes y sus padres rumbo a la “tierra prometida”… su primera parada: Texas.

Durante años vivió como indocumentado y con la reforma migratoria que lanzó el Presidente Ronald Reagan, él y su familia tuvieron la oportunidad de obtener su estancia legal en los Estados Unidos.

Ya con papeles en regla, Martín Guevara comenzó a estudiar por lo que al mismo tiempo trabajó con otros paisanos en la construcción, la mecánica y la pizca para así pagar la escuela.

Cuatro décadas después, Martín Guevara es un reconocido académico e investigador que ha dedicado gran parte de sus estudios a analizar la experiencia latina en Estados Unidos.

“Ahora estoy enfocado en el tema de la aplicación de la justicia en la población latina, donde se ven claras desigualdades socioeconómicas, de raza y género”.

Con sus conocimientos en sociología y criminología, el guanajuatense asegura que desde su llegada a Estados Unidos ha podido analizar el trato que se brinda a quienes llegan a ese país a trabajar para mejorar su vida.

El tono de la piel, el comportamiento, la forma de vida y hasta el vestir han influido en los ciudadanos estadounidenses para tratar a los hombres y mujeres de Latinoamérica como personajes ajenos a ese país, asegura.

“Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de este país se pretenden ahora cambiar las reglas, por eso que el acoso y la búsqueda de indocumentados se ha convertido en una especie de obsesión, porque todo esto tiene una razón: los latinos han logrado escalar peldaños inimaginables para los gringos que ahora los ven ocupando puestos políticos, son líderes de masas y hasta las fiestas latinas detienen el tiempo y el espacio para recordar a México y las fechas especiales de otros países. En Estados Unidos tienen miedo de lo que los latinos están logrando en una tierra que no es la suya”.

Y para muestra citó un nombre: Antonio Villarraigosa, el latino de origen mexicano que se convirtió en alcalde de Los Ángeles, California, la ciudad con más población latina en los Estados Unidos.

“Como ese caso encontramos miles más, porque no sólo están dentro de la política sino en las empresas e industrias que han logrado trascender las fronteras por esa aportación de conocimientos y creatividad”.

Las investigaciones no se han quedado sólo en estudio, sino que ese guanajuatense que dejó las tierras mexicanas cuando era niño, tiene en su haber más de 60 publicaciones científicas en revistas estadounidenses y del mundo, además de nueve libros académicos relacionados con la población latina, sin dejar fuera a los paisanos mexicanos.

El académico guanajuatense, Martín Guevara Urbina, es ejemplo de que los inmigrantes no son “bad hombres” que llegan a los Estados Unidos para cometer crímenes y vender droga.

“Todos llegamos con la esperanza de tener una vida más digna y humana, y por recibirnos damos a cambio trabajo para sacar adelante la economía de un país que no es nuestro, a pesar de eso, los latinos siempre han tenido un trato desigual”.

Hace unas semanas presentó su último libro titulado: Ethnicity and Criminal Justice in the Era of mass incarceration: A Critical reader on the latino experience (Etnias y justicia penal en la Era del encarcelamiento masivo: una lectura crítica sobre la experiencia latina), un libro que realizó en coautoría con la mexicana Sofía Álvarez, donde recaban experiencias latinas en las áreas de justicia penal.

“Si ya estamos en esta tierra y aquí tenemos nuestra vida, debemos estar informados, empoderar a los latinos sobre sus derechos, el trato que se les da a la hora de enfrentar a la justicia… Es enseñarlos a defenderse en un mundo que los rechaza por su nacionalidad, color y raza.

“En este libro recopilamos experiencias violentas, de brutalidad contra latinos donde la opresión, el prejuicio, la discriminación y la manipulación encierran los casos de latinos que han sido llevados ante la justicia y que hoy crecen ante un odio infundado que han lanzado desde el gobierno en contra de la clase trabajadora; es una investigación que ayudará a tomar decisiones y saber qué hacer”.

Para el académico Urbina la vida latina “no es tan dulce” como la pintan, pero él se han encargado de crecer dentro de grandes emporios y organizaciones que los escuchan.

“Ahí tenemos a San Miguel de Allende, un santuario para gringos que disfrutan y gozan a diario. Es su santuario y el lugar donde quieren morir… allá no los tratan como nos tratan aquí, porque México es cariñoso”.

Con conferencias, libros, entrevistas y artículos especializados es como este sanmiguelense pretende hacer su lucha por la comunidad latina desde la tierra a la que lo llevaron siendo un niño.

“Poco a poco a los latinos dejan de vernos como uno más porque las puertas que se mantuvieron cerradas por décadas comienzan a abrirse a una vida diferente donde nuestra voz se escucha. Falta mucho por hacer, pero al menos  ya empezamos”.