Vicente, el paisano que libró a la muerte

De Ana Luz Solís

Doña Isabel se enteró que su hijo era uno de los sobrevivientes de los migrantes que estaban atrapados en un tráiler en San Antonio, Texas

Doña Isabel apenas se enteró este lunes de que Vicente, uno de sus tres hijos, era uno de los 40 migrantes que estuvieron por horas atrapados dentro de una caja de tráiler que encontraron en un estacionamiento de un Walmart allá en San Antonio, Texas.

Apenas se enteró que en ese lugar que iba su hijo, 10 de sus acompañantes murieron por falta de aire y agua.

Desde su casa en la comunidad de Presa Allende de San Miguel de Allende, doña Isabel dice que apenas este lunes se enteró que su hijo está internado en un hospital de Estados Unidos, que la tragedia en la que estaba había salido por la televisión y que su Vicente estuvo cerca de morir. Ahora lo único que quiere es ir a ver cómo está.
Los representantes del Instituto Estatal de Atención al Migrante Guanajuatense llegaron este lunes a la casa de los Puente Valdez, donde le explicaron a Avelina Damián que su esposo

Vicente está estable, que es de los que pronto darán de alta porque fue de los que resistió por mayor tiempo a las altas temperaturas y la falta de aire dentro de ese tráiler para luego ayudarle a regresar a México.

Vicente Puente Valdez es el guanajuatense que apareció entre las 40 víctimas que fueron rescatadas el pasado 23 de julio del interior de una caja tráiler en San Antonio, Texas.
Su mamá, doña Isabel, dice que hace 15 días llegó a su casa para despedirse de ella y decirle que de nuevo se iba a los Estados Unidos junto con sus otros dos hermanos con quienes se dedica a realizar trabajos de construcción.

Desde hace 18 años Vicente hace lo mismo: viajar a la frontera, caminar, pagar por protección y cruzar al otro lado para llegar a Texas. Allá se quedaba entre ocho y 10 meses mientras juntaba unos dólares para mandarlos a su familia que dejó en la comunidad de Presa Allende.

Vicente tiene cinco hijos que viven con Avelina, su esposa, a quienes los dólares les han dejado una casa de paredes amarillas estilo californiano para que vivieran mejor mientras la troca Pick up la dejó estacionada al frente de su casa.

Este lunes, representantes del Instituto Estatal de atención al Migrante llegaron a la comunidad de Presa Allende donde habitan cerca de 900 personas, tiene cerca de 200 viviendas y en el que la mayoría de los habitantes son mujeres. La gran parte de la población está allá, en el mismo país donde Vicente estuvo cerca de morir.

Los funcionarios del Estado llegaron con Avelina para decirle que lo ocurrido en Estados Unidos fue una gran tragedia y que al saber que había un guanajuatense en la lista de los heridos, de inmediato se pusieron en contacto con los representantes de la Oficina de Enlace en Texas para ubicar a su paisano.

A través de un comunicado, Susana Guerra Vallejo, directora del Instituto del Migrante, confirmó que entre las víctimas de la tragedia donde 10 personas fallecieron al permanecer por horas encerrados en una caja de tráiler, había un guanajuatense.

Indicó que desde que supieron del caso del sanmiguelense, los representantes en Estados Unidos y en Guanajuato están en comunicación constante con la familia y pendientes de la salud de Vicente quien se encuentra internado en el Military Medical Center de San Antonio, Texas.

“El Consulado de México nos ha confirmado que su estado de salud se encuentra reportado como estable”, indicó Guerra Vallejo.
A la familia de Vicente le ofrecieron apoyo por parte del Gobierno de Guanajuato para realizar los trámites necesarios y lograr que desde la comunidad Presa Allende pudieran hablar con él.

En Texas está Guadalupe Vázquez, de la oficina de Enlace del Instituto del Migrante, quien está presente en el hospital de San Antonio al pendiente de la evolución del paisano Vicente y esperando la autorización del departamento de Migración de los Estados Unidos y del Consulado de México para poder ver a Vicente Puente y ofrecerle el apoyo del Gobierno del Estado de Guanajuato.

Doña Isabel está sorprendida por saber lo ocurrido así, de golpe, sin que nadie de la familia se le haya acercado para contarle lo que estaba pasado.

Dice que tiene sus papeles en regla para pasar al otro lado, que uno de sus hijos le ayudó a arreglar la visa y “esos documentos que hacen falta para que uno vaya para allá”; ahora lo que le falta es dinero para viajar y ver cómo se encuentra su hijo que ahora está solo, sin que nadie lo acompañe, en la cama de un hospital lejos de su tierra, entre gente desconocida que lo cuida y le brinda los apoyos para recuperar su salud.

“Yo quiero ir a verlo”, dice mientras se asoma por la pequeña ventana de su casa en la que no para de llorar por lo ocurrido y donde poco a poco los vecinos se van enterando que Vicente, ese que se fue en camión para el “otro lado” esta vez no llegó a su destino porque quedó atrapado con otras personas en el interior de una caja de tráiler donde casi moría por la falta de aire y donde 10 de esos que iban en el mismo viaje, la vida se les acabó por no poder respirar.